El principio del cambio en Uber

El problema es que no está clara cuál es la orientación que tomará ese cambio en la compañía.

Vía www.hipertextual.com

El día ha llegado, el momento que se llevaba esperando desde mediados de febrero: **el famoso informe sobre el sexismo de Uber ha visto la luz **, aunque sólo a ojos de la directiva de Uber.

La reputación del ambiente laboral de la compañía estaba en duda desde que una exempleada de Uber publicó un texto en su blog personal hablando de su experiencia como ingeniera en las filas de la compañía.

El recuerdo, al menos para Susan, no fue del todo positivo, ya que definió su estancia en Uber como una consecución de acosos de índole sexual y tintes sexistas. Sorprendido, el propio CEO de la compañía, Travis Kalanick, anunció una investigación interna para llegar al fondo del asunto y, como está siendo ya una constante desde hace tiempo en Silicon Valley, acabar con las deferencias entre sexos dentro de la esfera tecnológica. El problema es que, desde ese mismo instante, las cosas en las oficinas de Uber se han empezado a desmoronar como un castillo de naipes; no tanto así su negocio a nivel mundial, que sigue plantando cara allá por donde pasa.

Parecía que no, pero el dato de que casi el 60% de las mujeres que cuentan con un empleo en empresas tecnológicas han recibido comentarios indecorosos por parte de sus jefes y compañeros también llegó a Uber, la compañía de transporte más popular a nivel mundial.

Aunado al sexismo sistemático que denunció Susan, Uber sabe que tampoco es una empresa diversa. En un intento por reconciliarse con el mundo, Uber hizo públicas por primera vez cifras estadísticas de sus empleados: sexo, edad, origen étnico… El resultado no fue del todo bueno porque, analizando a fondo sus datos, el 84,6% de los componentes del área tecnológica eran hombres, así como el 78% de ellos que ocupan cargos de liderazgo. Datos similares resultaron de sus filiales en América Latina, Asia Pacífico, Europa, Oriente Medio y África, pero fue especialmente evidente en Estados Unidos y Canadá.

Las propias empleadas de Uber, entre las que lógicamente no se encontraba Fowler, tenían sus dudas respecto a la necesidad de realizar una investigación: ¿para qué gastar tiempo y ganas cuando ellas ya habían reportado durante años sus quejas a recursos humanos?

Sea como fuere, los resultados se han hecho esperar. De hecho, su llegada se pronosticaba mucho antes, pero por los últimos movimientos de la compañía todo apunta a que las consecuencias ya se han hecho notar de forma previa. Hace unos días conocíamos que Uber había despedido a 20 empleados involucrados en casos de acoso sexual. Mientras que otros 100 empleados han sido deslindados del caso, 31 se encuentran en algún entrenamiento o asesoría sobre sus acciones y siete ya han recibido advertencias por su comportamiento.

Arianna and Liane to press: there is no systemic sexual harassment, just Susan.

External lawyers: there are 215 cases of sexual harassment. https://twitter.com/ericnewcomer/status/872144819182723072 

Pero la cuestión es que el propio informe que ya manejan los directivos de la compañía está teniendo unas consecuencias mucho más allá de lo esperado. Según ha podido saber Bloomberg, el equipo directivo habría tomado en cuenta todas las recomendaciones expuestas en el informe. Tanto el realizado por Covington & Burling en referencia a los escándalos sexuales, como el examen separado en lo concerniente a recursos humanos y firmado por Perkins Coie. Si bien los despidos y medidas llevan unos días poniéndose en práctica, la clave ha estado en este pasado domingo. Tras seis horas de reunión han salido varios datos a tener en cuenta y que podrían afectar de forma definitiva al futuro de Uber como compañía. Y esta consecuencia pasaría directamente por el propio CEO de la compañía: Travis Kalanick. Dicho en términos mundanos, su cabeza podría estar pendiente de un hilo. Según pasan las horas los rumores se tornan entre el sí a su permanencia y el no. Y aunque lo cierto es que su posición ha perdido consistencia por el paso de los meses, nadie puede quitar a Kalanick de su puesto a no ser que él de su consentimiento. Los escándalos sexuales, el problema con el informe sobre una violación en la India que no se llevó a cabo como se debía y la estrecha relación del CEO de la compañía con Emil Michael, director de Uber, y que desde su llegada a sembrado la polémica por sus controvertidos comentarios de todo tipo.

El futuro de la misma parece pasar por uno u otro. O bien Kalanick se toma un descanso en su tarea de liderar una de las firmas tecnológicas más afamadas del mundo, dejando el protagonismo de los focos para otro candidato, o Michael es sustituido. Sólo quería saber por quién, aunque algunos dedos apuntan a la figura de Garrett Camp, otro de los fundadores de la compañía.

El annus horribilis de Uber

De forma simultánea, los escándalos se amontonaban en las puertas de Uber: Google decía demandarles por un supuesto plagio en el área de los camiones autónomos, acarreando el despido de uno de los ingenieros de la sección Anthony Levandowski –casualmente un ex-Google-. El propio presidente de Uber, Jeff Jones, abandonó el cargo sólo seis meses después de que tomases posesión, salpicado por las controversias de acoso y ambiente machista en la compañía y en los últimos días su director financiero Gautam Gupta, salpicado de igual forma por el escándalo Levandowski. De esta forma, Uber ha perdido en cuestión de meses algunos de sus puestos más destacados: un presidente y los jefes de su unidad autónoma de conducción, las finanzas, la cartografía, la política, la ingeniería de software, y productos y el crecimiento. El papel de director financiero sigue vacante, y se está buscando activamente un jefe operativo para proporcionar ayuda a Kalanick. De momento, se ha unido al equipo una nueva vicepresidenta (mujer afroamericana), Frances Frei, que además de ejercer su trabajo tiene los tintes de ser un nombramiento oportunista dadas las circunstancias.

Un annus horribilis dentro de la corta, pero intensa historia de la tecnológica que se ha resentido, aunque sea de forma puntual, en sus métricas. El anuncio de Fowler sólo tuvo un antecedente negativo en el historial de Uber y fue por la bajada de precios durante la huelga de taxistas ante las medidas antinmigración de Trump.

Sin embargo, pese a la ola de escándalos, en la dimensión financiera no les ha ido demasiado mal. Los ingresos del primer trimestre del año reflejaban el despegue definitivo de sus cuentas: ventas de 3.027 millones de euros, casi cuatro veces más de lo ingresado en el mismo periodo del año anterior. Por el contrario, sus pérdidas, causa de sus elevadas inversiones, ascienden hasta los 882,4 millones de euros.

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EE.UU. abre investigación contra Uber por uso de software fraudulento

Vía www.t13.cl
Se trata del software Greyball, que funcionaba gracias a datos de los usuarios. La empresa defendió el sistema alegando que servía para proteger a sus conductores de rivales malintencionados.

Estados Unidos abrió una investigación criminal contra Uber luego de encontrar que este servicio de transporte utilizaba un software que le permitía burlar a las autoridades en zonas que estaban restringidas para sus conductores.

La investigación -que apenas comenzó- busca determinar el modo en que Uber usaba el software, indicó el viernes a la AFP una fuente cercana al caso, confirmando información revelada por el diario The Washington Post.

La oficina del Procurador federal del distrito norte de California, Brian Stretch, es la que está cargo de la investigación, confirmó la fuente que pidió el anonimato.

Un vocero del Procurador, contactado por la AFP, no quiso comentar.

El software Greyball, cuya existencia fue revelada por el diario The New York Times, funcionaba gracias a datos de los usuarios: trabajadores de las autoridades reguladoras, por ejemplo, eran identificados y sus solicitudes del servicio eran anuladas.

La empresa defendió el software alegando que servía para proteger a sus conductores de rivales malintencionados que recurrían a teléfonos inteligentes para perturbar su trabajo y no evadir a las autoridades.

Uber, que reconoció la existencia del software y se comprometió a no usarlo más, sostuvo que Greyball tenía varias funciones, incluida la protección de sus conductores de usuarios violentos o que incumplen los términos y condiciones del servicio.

¿Qué es la tecnología Lidar, por la que luchan Google y Uber?

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Vía Gestion.pe
Las naves espaciales la usan para medir las distancias. Los agricultores la utilizan para determinar qué campos necesitan fertilizantes.

Los arqueólogos la usan para los mapas topográficos. Y, lo importante para Uber Technologies Inc. y para Waymo de Alphabet Inc., es que los coches autónomos utilizan la tecnología Lidar para navegar.

A medida que los fabricantes de automóviles y participantes en tecnología luchan por desarrollar vehículos autónomos, Lidar se ha convertido en una tecnología muy codiciada.

Y ahora está en el centro de un pleito que enfrenta a Waymo contra Uber, la joven empresa del transporte que está buscando crear su propio imperio de vehículos autónomos.

Waymo, el negocio de coches autónomos propiedad de la matriz de Google, Alphabet, acusó a Uber ante los tribunales el jueves 23 de haberle robado sus diseños de Lidar.

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El ex ingeniero de Google Anthony Levandowski descargó 9.7 gigabytes de archivos antes de irse a fundar una startup que posteriormente fue adquirida por Uber, afirmó la empresa en el juicio.

“Haberse apropiado ilícitamente de esta tecnología es similar a haber robado la receta secreta de una compañía de bebidas”, manifestó Waymo en un blog en Medium.

“Creemos que estas acciones formaban parte de un plan concertado para robar los secretos comerciales y la propiedad intelectual de Waymo”, agregó.

“Tomamos en serio las acusaciones contra los empleados de Otto y Uber y analizaremos el tema con cuidado”, escribió la portavoz de Uber, Chelsea Kohler, en un correo electrónico.

Un vistazo a la tecnología que está en juego en Lidar – y el papel que desempeña en asistir a los automóviles a que se conduzcan por sí solos – ayuda a explicar por qué las empresas la consideran tan vital.

Lidar consiste en un sistema similar a un radar que usa láseres en lugar de ondas de radio para construir una imagen tridimensional del paisaje circundante.

Debido a que los sistemas de navegación por satélite sólo son precisos a menos de 5 metros y se pueden confundir fácilmente ante edificios de gran altura y de vidrio, los vehículos autónomos requieren de una serie de sensores adicionales para posicionarse con precisión y percibir peatones, vehículos y otros objetos.

Waymo tiene su propio Lidar. Los especialistas en Lidar como Velodyne Lidar Inc. dicen que para dejar a los conductores completa y permanentemente fuera de la ecuación, la tecnología es esencial.

La compañía con sede en Morgan Hill, California, cuenta entre sus clientes a Tesla, Uber, Google y automotrices tales como Ford Motor Co. y Volkswagen AG. Estas compañías utilizan Lidar para investigación y desarrollo de mapas.

Entre los modelos que han salido a la calle, Tesla Inc. no utiliza Lidar, sino que despliega una combinación de cámaras de imagen, radares sonar y clásico para su sistema Autopilot, que permite una conducción limitada y autónoma.

Lidar comprende una serie de láseres rotativos apilados que disparan a diferentes ángulos. Cada capa se denomina canal, y está compuesta de dos rayos láser.

La señal de cada canal crea una línea de contorno y, juntas, esas líneas generan una imagen tridimensional del entorno circundante. Esto significa que, cuanto más láseres haya en cada pila, mayor será la resolución. Velodyne, por ejemplo, fabrica productos con 16, 32 y 64 canales láser.

El principal obstáculo para que Lidar se convierta en una tecnología ampliamente adoptada en los automóviles producidos en masa es su costo.

Una unidad de 64 canales de Velodyne puede costar, por ejemplo, más de US$ 50,000, mientras que la de 16 canales se vende por US$ 7,999. Y puesto que los coches pueden requerir varias unidades, el costo se vuelve prohibitivo. Velodyne y otros competidores, como Quanergy Systems Inc. están trabajando para reducir el precio.